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miércoles, 9 de abril de 2014

Programa de formación para padres de adolescentes y jóvenes con TDAH

"Acompañando al adolescente con TDAH"

Un nuevo programa de formación para padres, que consta de cuatro charlas formativas encaminadas a conocer mejor el Trastrono por Déficit de Atención e Hiperactividad, en esta etapa evolutiva tan importante, con el objetivo de entender mejor a nuestros adolescentes y jóvenes para ayudarles, apoyarles y acompañarles en su desarrollo vital.


Programa 

26 de abril  
-   9:30- 11h.  “TDAH en adolescentes. Clínica, trastornos asociados y tratamiento farmacológico”.
   Dra. Ana Díaz de Cerio, Psiquiatra
-   11:30- 13:30. ”Entendiendo al adolescente con TDAH”.
   Elena Diez, Psicóloga
10 de mayo -   9.30- 11h.  “El conflicto en la familia con hijos adolescentes” 
  Amalia Muelas, Socíologa y educadora
-  11-13:30h.  “Construcción participativa de soluciones”.
  Jesús Vélez, Psicólogo


Lugar
-  Sala de usos múltiples de ARPANIH.


Inscripciónes
-   Familias socias                       15 euros
-   Personas no asociados            30 euros


Forma de pago
-    Ingreso en cuenta Ibercaja 2085 5694 690330041984 o pago en efectivo en la sede, los viernes de 19 a 20h.
-    Indicar "Programa Padres de Adolescentes" y nombre completo de los padres junto al número de socio, si procede.
-    Presentar el resguardo del ingreso como justificante 

El plazo finaliza el 22 de abril
Plazas limitadas.

Hacer crecer en los niños la resiliencia

La resiliencia es la fuerza más poderosa que se puede tener. Supone la capacidad de doblarse antes de romperse ante la presión, la adversidad y salir reforzado. La resiliencia es de vital importancia. Pero al igual que cualquier otra destreza, debe ser probada y utilizada regularmente con el fin de hacerla crecer.

¿Cómo hacer crecer en los hijos esta inmensa fuerza? 


  • No es posible evitar siempre la adversidad, pero podemos aprender a manejarla. Es importante establecer las bases para el manejo del estrés.
  • Resiste la tentación de “rescatarle del peligro”. Los pequeños errores cometidos de pequeños ayudan a lidiar con los problemas más grandes que vendrán en el futuro.
  • Deja que tu hijo tome decisiones dentro de un marco seguro y razonable. ¿Cómo si no aprenderá a decidir?
  • Quiérelo por lo que es, no por lo que hace. Es bueno tener grandes expectativas, pero no dejes que tu amor dependa de su desempeño.
  • Utiliza la palabra. Está bien tener sentimientos fuertes, pero es importante expresarlos adecuadamente. Las palabras nos ayudan a manejar nuestros sentimientos y a recuperarnos de las decepciones.
  • Utiliza la lluvia de ideas para resolver problemas. Ayuda a tus hijos a discutir los problemas, ya sean grandes o pequeños.
  • Deja la indulgencia para los abuelos. No te apresures a comprar lo último en ropa, zapatos o juguete. Los niños que tienen un poco menos priorizan mejor que aquellos a los que se les colma de cosas materiales.
  • Dales tareas. La responsabilidad construye un sentido de ser necesario, y enseña a los niños lo mucho que pueden aportar.
  • Fortalece la capacidad de esperar. Retrasar la gratificación es difícil, pero es importante para el éxito futuro. (Enséñale rimas y canciones para cantar mientras espera, y juega con él para pasar ese tiempo).
  • Encuentra y fomenta sus fortalezas. Cada niño tiene sus puntos fuertes. Ser bueno en algo le ayudará a recuperarse en los tiempos difíciles.
  • Valora el poder de lo positivo. Habla acerca de las cosas buenas que sucedieron hoy. Encontrar los aspectos positivos de la vida aumenta la flexibilidad y la felicidad.
  • Valora y admira la diferencia. Es la diversidad y la singularidad de cada uno lo que en definitiva nos hace fuertes.
  • Participa en proyectos comunitarios. Hay mucho trabajo que hacer para mejorar las condiciones y los derechos de otras personas. Trabajar para otros construye un importante sentido de gratitud interna por lo que se tiene.

Texto completo - aquí

martes, 4 de febrero de 2014

Reducir el nivel de frustración en afectados con TDAH

Causas probables de frustración en el TDAH

  • El rendimiento escolar. En muchos casos aparece el fracaso en los estudios debido a los problemas para prestar atención y a la falta de planificación y organización.
  • Las relaciones sociales. Se suelen deteriorar tanto las familiares como las que se establecen con los amigos como consecuencia de las conductas impulsivas.
La falta de experiencia de éxito, los fracasos frecuentes, mantenidos en el tiempo y la incomprensión de los que rodean al niño, además del desconcierto del niño hacia lo que le está ocurriendo pueden ir aumentando la frustración que siente.

Cómo se manifiesta la frustración

No existen unos síntomas específicos que permitan decir que el niño tiene un problema de frustración. Sin embargo, sí existen unas señales entre las que se encuentran:
  • Problemas de comportamiento como irritabilidad o nerviosismmo, por ejemplo.
  • Crisis explosivas ante los fracasos y frustración repetida.
  • Síntomas aníminos, desgana, apatía, pérdida de entusiasmo y motivación. El niño puede abandonar actividades que antes le eran placenteras o rechazar iniciar una nueva actividad sin haberla probado.
Si los fenómenos de frustración se mantienen en el tiempo, puede producirse rechazo a sí mismo, y expresar frases como “no sirvo para nada, soy un inútil”.

Cómo reducir el nivel de frustración


  • Establece metas y objetivos concretos, medibles y que se puedan conseguir. Si el niño tiene problemas de aprendizaje con suspenso de la mayoría de las asignaturas, no se le puede exigir que en la siguiente evaluación todas las notas sean sobresalientes. De la misma manera, si existen problemas importantes en el comportamiento, sería adecuado establecer como objetivo una reducción paulatina de dichos problemas, acordada mediante consenso y que se pueda conseguir.
  • Premia y alaba cualquier logro que consiga aunque sea pequeño. Esto permite que mejore la autoestima que en muchas ocasiones se encuentra disminuida debido a los fenómenos de frustración.
  • Favorece que el niño realice alguna actividad en la que tenga éxito. Por ejemplo, una actividad deportiva o tocar un instrumento. La suspensión de las actividades extra escolares, especialmente cuando el niño manifiesta que son de su agrado, forma parte de la extensa lista de castigos a las que se ve sometido un paciente con TDAH. En otras ocasiones, la suspensión se realiza debido a que el tiempo necesario para hacer los deberes ocupa toda la tarde. En ambos casos, la eliminación de una actividad exitosa perpetúa la frustración que produce el fracaso en las demás áreas.
  • La adaptación curricular se debe realizar de manera precoz. De nada sirve esperar para ver si “el niño madura” y deja de suspender.
  • Ayuda al niño a cambiar de estrategia cuando la que está siguiendo no funciona. Es habitual que un niño con TDAH tenga problemas de planificación y organización, lo que lleva a que no se seleccionen las mejores estrategias y que aumente el nivel de frustración ante los fracasos mantenidos.

Más información en www.tdahytu.es